¿Qué es una cama alta?

El sistema de cama alta, o bancal profundo es un método muy antiguo para la preparación de suelo y que tiene las siguientes ventajas:
- Ayuda a mejorar la calidad del suelo, incluso se puede hacer en suelos duros y pisados.
- La producción de hortalizas es más rápida, en mayor cantidad y de muy buena calidad.
- Se aprovecha mejor el agua que en un huerto regado por surcos.
- En su preparación se utilizan materiales baratos. Tales como basura biodegradable, restos de vegetales, y estiércol.
Ubicación de las camas altas
Deben ubicarse en un lugar soleado, evitando el exceso producido por árboles y construcciones.
Es ideal ubicarlas al norte de la casa, utilizando las zonas más sombreadas para aboneras y almacigueras. Estas no deben estar lejos de la fuente de agua, para facilitar labores de riego.
Preparación de una cama Alta:
- Vamos a necesitar materia orgánica, (restos animales o vegetales) abono
orgánico preparado o
compost.
- Después de marcar los límites, limpiar el terreno de piedras y malezas, y de regar la tierra para trabajar con el suelo húmedo. Procederemos a hacer una zanja del ancho y profundidad de la pala en uno de los extremos del rectángulo, depositando la tierra en el otro extremo, por fuera del límite marcado.
- Si la cama es muy larga una carretilla será de mucha utilidad. No conviene hacerlas de más de 6 metros de largo, puesto que será complicado dar la vuelta. Las camas no pueden ser pisadas.
- Hecha esta primera zanja procederemos a soltar el suelo con la laya, a la profundidad que ésta permita. Si la tierra está demasiado compacta, podemos utilizar el chuzo para luego seguir usando la laya. Una vez que se ha soltado el suelo por debajo de la zanja la rellenamos con materia orgánica. Para ello, podemos utilizar restos vegetales o animales, basura vegetal de la cocina, pasto seco y guano. Cuanto más variado sea lo que utilicemos para rellenar la zanja, mejor es el resultado. No se debe abusar de un solo tipo de material, sobre todo si se trata de estiércol (de rápida descomposición, libera demasiado calor), o pasto seco (de descomposición demasiado lenta).
- Cuando tengamos la primera zanja rellena con materia orgánica, hacemos una segunda zanja a continuación, echando la tierra sobre la primera. En la segunda zanja repetimos la operación, esto es soltar el
subsuelo con la laya y rellenar con materia orgánica. La tercera zanja sirve para tapar la segunda y así sucesivamente hasta llegar al final del área demarcada. Cuando lleguemos al final de la cama alta, la última zanja se rellena con la tierra que fue sacada de la primera.
- Finalmente, emparejamos superficialmente la cama alta con un rastrillo y aplicamos compost en toda la superficie. Es conveniente hacer pequeños surcos laterales para facilitar el riego. También se puede delimitar con tablas de pino para evitar que la tierra escurra con facilidad.
De esta forma el suelo de la cama alta ha quedado preparado para ser cultivado en forma intensiva, puesto que se ha mejorado su estructura incorporando materia orgánica y aireándolo.
Esta cama alta puede ser usada durante años, agregando humus o abono orgánico para mantener su
fertilidad, soltando el suelo de vez en cuando con una laya.
Manejo de las camas altas
- Una vez que están listas es recomendable ocuparlas inmediatamente. Para ello debemos demarcar las hileras en que vamos a sembrar directamente o transplantar desde los almácigos. Pueden ser 5 ó 7 hileras según el ancho de la cama.
- Luego procedemos a sembrar o transplantar. La disposición de las distintas plantas va a estar determinada por los siguientes aspectos.
- Tamaño de la planta: Al centro debemos colocar las plantas más altas (por ejemplo, habas, repollitos de bruselas, acelgas, etc.) y las más pequeñas a los costados (lechugas, rabanitos, frutillas etc.) para aprovechar bien el sol en toda su trayectoria. En algunos casos las plantas centrales pueden ser guiadas y apoyadas con estructuras adecuadas, como alambres y coligües. Podemos utilizarlos para tomates, pepinos de ensalada.
- Tamaño de las raíces: Los vegetales compiten por el espacio en el suelo, por lo que es recomendable alternar plantas de
raíz profunda (zanahoria, habas, betarragas, repollo, coliflores) con aquellas que las tienen más superficiales (lechuga, cebolla, zapallo, italiano)
- Relación entre las plantas: Es recomendable colocar las plantas de manera que queden contiguas aquellas que tienen relaciones favorables entre si. Consultar calendario de afinidades entre los cultivos. Al alternar distintas especies podemos utilizar las relaciones favorables entre las plantas y a la vez dificultar la infección por parte de plagas y enfermedades. Algunas hierbas de olor fuerte como la hierbabuena o el ajo pueden repeler plagas atraídas a las plantas por su olor, alejándolas de las plantas cercanas. Una plantación deliberada de plantas huésped puede alejar plagas de otras plantas o atraer predadores que coman tales plagas: como los mastuerzos (Tropaeolum) son susceptibles a los pulgones, plante claveles de la China (Tagetes patula) cerca, ya que éstas atraen hoverflies, que se alimentan de pulgones.
- Sobre las hortalizas que han sido transplantadas, es recomendable aplicar superficialmente una capa de paja o pasto seco entre las plantas, con el fin de proteger el suelo de la lluvia en invierno, mantener la humedad en verano y disminuir el desarrollo de malezas. En los lugares en que se ha hecho siembra directa con semillas pequeñas de lenta emergencia, como zanahoria, apio o perejil, no conviene cubrir hasta que hayan salido las plantitas. Es necesario proteger el suelo, al quedar al desnudo el viento arrastra su capa superficial y las heladas, en invierno, penetran en la tierra paralizando su actividad biológica. Durante los meses cálidos es necesario acolchar el suelo de la huerta, pero en épocas de mucha humedad se debe retirar parte del recubrimiento. Durante la primavera conviene dejar una capa delgada para que el sol alcance a entibiar el suelo.
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